Árboles para la vida y la sombra...
Había cada vez más bocas y menos comida. Había cada vez menos bosques y más desiertos. Demasiada lluvia, o lluvia ninguna.
Atados con cuerdas, los campesinos rascaban en vano las paredes desolladas de las montañas. El maíz no encontraba agua ni tierra donde alzar sus hojas. La tierra, sin árboles que la retuvieran, teñía de rojo las aguas del río y se perdía en el viento.
Al cabo de tres mil años de historia, cayó la noche sobre los reinos mayas.
Pero los días mayas siguieron caminado, en las piernas de las comunidades campesinas. Las comunidades se mudaron a otros parajes y sobrevivieron, casi en secreto, sin pirámides de piedra ni pirámides de poder: sin más rey que el sol de cada día.
Espejos. Una historia casi universal.
Eduardo Galeano.
"Matando bosques murieron"
por
acompañamiento Sala Mi Corregimiento
Parque Biblioteca Fernando Botero
El martes 10 de junio de 2014 en el Parque biblioteca
Fernando Botero el grupo de Vigías del Patrimonio y
personas de la comunidad donaron y plantaron dos árboles con el fin de que quienes habitan el
corregimiento y sus visitantes conozcan especies autóctonas y
medicinales. En esta ocasión se sembraron Árnica (medicinal) y el Yarumo negro
(tradicional y purificador del oxigeno).
Con este acto se pretende continuar la reafirmación de la ruralidad en nuestro corregimiento y la necesidad de la conservación de nuestros recursos como parte del patrimonio y la memoria de nuestro pasado, presente y futuro.
Foto: Siembra de Yarumo
Foto: Siembra de Árnica
Foto: Siembra de Árnica